La oliva uruguaya se asoma al mundo

La oliva uruguaya se asoma al mundo

03 noviembre 2013 por  en ÚLTIMAS NOTICIAS – Sin Comentarios
oliva

De cara a una cosecha de aceite de oliva histórica en el país, los productores anuncian que se abren mercados en el exterior, mientras el paladar de los uruguayos se refina y consume más el producto.

Se está produciendo un cambio en el paladar de los uruguayos en cuanto a consumo de aceite. Los que antes no gustaban del aceite de oliva, ahora lo están consumiendo. Y los que ya lo consumían, ahora se están volcando hacia el aceite de oliva de origen nacional.

Los motivos son varios, según explicó a El Observador Daniel Davidovics, presidente de la Asociación Olivícola Uruguaya (Asolur), que nuclea a productores del sector.

Por un lado, cada año que pasa los olivos plantados de manera sistemática entre 2004 y 2008 en diversos departamentos del Uruguay crecen y maduran, lo que da como resultado que mejore la calidad de las aceitunas con las que se elabora el aceite. Además se afinan las técnicas que se van experimentando los años anteriores.

Las primeras producciones eran de árboles jóvenes y por lo tanto las producciones fueron muy desparejas. Pero el tiempo ha hecho su trabajo y el panorama cambió para bien.

“Además, los aceites uruguayos han tenido destaques internacionales y premios en ferias en el exterior, y eso se siente”, explica Davidovics.

En las catas de promoción que se realizan con consumidores “primerizos” la reacción es unánime: quienes prueban aceites de oliva extra virgen uruguayo no solo les gusta sino que vuelven a probarlo. “Al que antes no le gustaba, ahora le gusta. Es un camino de un solo sentido. Una vez que prueba, cambia su manera de apreciar el aceite, que a nivel básico es jugo de aceituna”, dijo Davidovics.

Pero la realidad es que el mercado interno es pequeño, y conjuntamente con lo cualitativo, es lo cuantitativo lo que está a punto de despegar.

Porque según explicó Davidovics la próxima cosecha 2014 puede significar un récord en la producción nacional. “Estamos calculando que para 2014 podemos tener una producción de un millón de litros de aceite de oliva extra virgen, la máxima de la historia”, dijo.

El año pasado Uruguay produjo 700 mil litros, por lo tanto la proyección de crecimiento es de casi 25%.

Varios factores explican esta predicción. La floración de los olivos en esta primavera más seca que de costumbre es muy buena, y eso augura un volumen de aceitunas abundante para el otoño que viene, época de cosecha.

“La primavera ahora es seca, con vientos suaves, que promueven que el polen pueda ir de un árbol a otro, y las lluvias salteadas ayudan mucho”, dijo Davidovics, quien hizo mención a la cosecha como una de las mejores épocas del año para el olivo.

“Es un lindo momento para visitar las plantaciones, porque se recoge la aceituna, se puede apreciar el proceso y se puede probar un aceite recién preparado, exquisito”, opinó el presidente de Asolur.

La abundancia trae exceso en la oferta, por lo que de manera irremediable ese excedente de aceite uruguayo deberá salir del país en busca de compradores.

“Uruguay apunta, claro está, a público interno culto y conocedor de lo que consume, pero también al exterior. Con el tiempo creemos que se va a transformar en un país netamente exportador. A partir del año que viene va a producir valores mayores a los que el mercado interno puede consumir”, dijo Davidovics.

Hasta ahora los principales destinos del aceite uruguayo han sido Brasil, Estados Unidos y Canadá, aunque se intente ganar otros mercados no tan tradicionales.

Y si bien las cantidades todavía no son demasiado significativas las presencia internacional comienza a hacerse sentir. “Los volúmenes no son grandes, pero se diversifica la llegada. Se han producido brechas interesantes para mercados distantes, como Japón”, explicó el presidente de los productores.

Apoyo interior
La producción oleícola uruguaya trabaja dentro del marco de un conglomerado, donde participa la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), más la intervención del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, el Ministerio de Industria y la oficina de promoción Uruguay XXI.

Además, Asolur recibe el apoyo directo del departamento de Alimentos de la Facultad de Química, donde se realizan análisis y catas guiadas a tener un feedback y mejorar la calidad de los productos auditados. Gracias a la participación de este conglomerado, los aceites de oliva uruguayos han participado en ferias internacionales de relevancia, como por ejemplo la Fancy Food de Estados Unidos y otras en países árabes y en Rusia.

Un futuro positivo
La perspectiva para el mediano plazo parece alentadora si continúan las tendencias de consumo interno y de expansión externa.

“En los próximos cinco años cinco años veo un panorama positivo, de crecimiento en el mercado local y también en el internacional. El consumidor uruguayo seguirá creciendo y el país aumentará su volumen de aceite de oliva extra de calidad. Para reflejarlo bien, creo que tomará un camino parecido al del vino”, resumió Davidovics.

Si bien los cambios culturales en el área gastronómica son lentos, la tendencia marca que más compatriotas se animan a comprar aceite nacional. Hacia afuera, los destaques siguen sucediendo cuando se los compara con el resto y los mercados se pueden ampliar. El dorado parece no estar solo en el color del aceite.

Camino esteño

La principal área plantada de olivos en Uruguay se encuentra en el este del país. Los departamentos de Lavalleja, Maldonado y Rocha reúnen una buena parte de la superficie plantada y además poseen almázaras (molinos de prensado) para procesar el aceite. La Intendencia de Maldonado quiere potenciar desde el punto de vista turístico esta cualidad de un departamento que recibe en cada temporada estival más de 200 mil visitantes. Para esto habilitó hace dos años, con la colaboración de varios establecimientos privados, la llamada “ruta del olivo”. Esta parte desde José Ignacio, se entronca con el ruta 9, a cuyos costados se pueden ver extensiones considerables de olivos.

Sigue por la ruta 39 (que une Punta del Este con Aiguá, pasando por San Carlos) y luego enfila hacia la sierra de los Caracoles a través de caminos rurales de pedregullo, pero en buen estado con tiempo seco.

Además de las plantaciones de olivos y de los establecimientos de elaboración de aceite, la ruta permite apreciar el sugestivo paisaje serrano de Maldonado y de la vecina Lavalleja, un territorio alto y áspero, con sueños pobres para la agricultuira estándar, pero muy buenos para el crecimiento del olivo. La ruta incluye la posibilidad de visitar algunas de las empresas aceiteras, probar su aceite y participar en eventos que se organizan en esos establecimientos.

Destaques

Uruguay produce una veintena de marcas de aceite de oliva y muchas de ellas poseen calidad premium. Esa calidad surge del producto intrínseco, pero también de los múltiples destaques que varios de los aceites nacionales han conseguido en certámenes internacionales.

Una de estas competencias fue Terra Olivo, una feria especializada que desarrolla en Israel, y la Olivinius, que se realiza en Argentina. Aceites de las marcas Establecimiento Joanicó, Colinas de Garzón y Finca Babieca fueron distinguidos con premios y medallas.

A finales del año pasado, Uruguay, como productor, recibió la distinción de ser nombrado dentro del top ten de los mejores países del ámbito del aceite de oliva, algo impensado hace una década.

Más de la mitad de los aceites de oliva nacionales está en condiciones de poseer el Sello de Calidad Premium, con las consecuentes ventajas a la hora de acceder al mercado interno y externo garantizándole al consumidor que recibe aceite de calidad óptima. El Sello de Calidad Premium, se informó, es el primer elemento de distinción de la calidad nacional en este rubro, reconoce la genuinidad y excelencia del aceite de oliva extra virgen uruguayo y certifica el cumplimiento de parámetros de calidad establecidos por Asolur y auditados por la Facultad de Química de la Universidad de la República.

A tener en cuenta

Solo el 2% de la producción mundial de aceite es aceite de oliva. El 98% restante se compone de otros aceites, tan disímiles como girasol, maíz, arroz, canola, maní o sorgo. De todos modos, el negocio del aceite de oliva, encaramado dentro del universo premium de calidad y de enormes y objetivas bondades para la salud, que los otros no poseen, produce 3.000 millones de toneladas anuales en el mundo.

El valor de estar en el COI
El Consejo Oleícola Internacional (COI) es la organización que nuclea a 18 países miembros productores de aceite de oliva, entre ellos Uruguay. Obviamente que la principal representación se da entre los mayores países productores en el ámbito del Mediterráneo, como España, Italia, Grecia y Portugal. Los dos únicos países del hemisferio sur que integran el COI son Argentina y Uruguay. La sede de la organización se encuentra en Madrid y se reúne dos veces por año: una en Madrid y una segunda en otra sede. El COI tiene varias finalidades: llevar las estadísticas de la producción, de consumo y de comercio. Además de reglamentar la producción y evitar la posibilidad de fraude, porque cada país integrante se hace responsable de cumplir un contrato y parámetros, derechos y obligaciones de la COI.

Precios
Según Daniel Davidovics, presidente de la Asociación Olivícola Uruguaya (Asolur), el precio del aceite uruguayo se encuentra en una franja de entre $ 150 y $ 200 el medio litro. “Nuestros aceites están al nivel de los pocos importados buenos que se encuentran en plaza”, dijo Davidovics, quien es productor de la zona de Minas.

Defendió la calidad del producto uruguayo, que ha tenido reconocimiento en el mundo. “Manejamos una relación calidad/precio importante, que creo que hay que respetar”, agregó.

Entre los productores locales hay una coincidencia de que la calidad del aceite de oliva uruguayo sobrepasa el promedio de calidad de aceites importados en plaza.

Por Valentín Trujillo. Fuente: El Observador +