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Una botella por 38.000 euros

 

Esta pieza de 1774 integra un lote que fue subastado en Ginebra. Calificado como “el vino de los reyes y el rey de los vinos”, el “vin jaune” es considerado uno de los mejores del mundo y es exclusivo de la región de Jura, donde se obtiene a partir de la cepa local Savagnin Blanc (no confundir con la Sauvignon Blanc de Burdeos).

 

Agradecemos a Celia Viana esta colaboración.

En este remate se ofertaron un total de 779 lotes de vinos valorados en 1,7 millones de euros (2,1 millones de dólares).

Este varietal formó parte de un lote que la familia Vercel -una de las más antiguas productoras de vino de la región de Jura, al este de Francia- conservó durante ocho generaciones en una bodega de Arbois y del que, según cuenta la leyenda, el químico Louis Pasteur tomó una botella para brindar por su admisión en la Academia Francesa en 1882.

En 1994 un grupo de veinticuatro expertos probaron una botella de ese mismo lote de vino dorado, y lo calificaron con una nota de 9,4 sobre 10, lo que le ha valido obtener el sobrenombre de “el vino de los reyes y el rey de los vinos”.

Durante la subasta otros vinos alcanzaron precios elevados, si bien ninguno superó en edad y coste a este “vin jaune”; destacó un lote de 12 botellas de Mouton Rothschild de 1945, considerado “uno de los mejores vinos de todos los tiempos”, que fue vendido por 134.347 euros (172.050 dólares), impuestos incluidos.

Asimismo, una colección de seis “magnums” (botellas de 1,5 litros) de Château Latour de 1959 alcanzó un precio de 43.183 euros (55.250 dólares), mientras que una caja de tres botellas de Romanée-Conti de la cosecha de 1999 se vendió por 40.304 euros (51.551 dólares).

20/05/2012, Celia Viana – Fuente: EFE

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Vinos premiados en Brasil

Entre el 3 y el 6 de julio de 2012 se realizó en Bento Gonçalves, Río Grande del Sur, Brasil, el VI Concurso Internacional de Vinhos do Brasil. Participaron en él 503 vinos provenientes de 17 países productores y fueron calificados por degustadores-jueces procedentes de 11 países.

Los Vinos de Uruguay contaron para su participación con el aval de INAVI quien realizó la gestión de envío, extracción de muestras, confección de boletines de análisis y conservación en su poder de muestras testigos, procedimiento que le es propio a la participación de nuestros vinos y que los diferencia de los de otros orígenes y finalmente oficializa los resultados.

Este certamen cumple con el Reglamento OIV para vinos en concursos, por el cual se limita el número de premios al 30% de los vinos presentados, de lo que se infiere el alto nivel de puntuación que requiere la obtención de medallas.

Los Vinos de Uruguay tuvieron una presencia destacada logrando ocho medallas (seis de oro y dos de plata). Este resultado potencia la buena imagen de nuestro vino en Brasil, donde desde hace un tiempo encuentra un mercado importante.

Medallas de Oro

Osiris Tannat 2006 – Antigua Bodega Stagnari

Finitezza Tannat 2009 – Antigua Bodega Stagnari

Cantharus Tannat 2009 – Antigua Bodega Stagnari

Bertolini &Broglio Tannat Premium 2011 – Bertolini & Broglio

Pizzorno Tannat Reserva 2010 – Pizzorno Family Estates

Licor de Tannat La Estancia 2009 – Rodriguez Hnos.

Medallas de Plata

Tierra Alta Reserva Tannat 2010 – Bodega Spinoglio

Viña Salort Reserva Syrah Tannat 2010 – Grupo Traversa

Fuente. INAVI

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Encuentro con el vino 2012

El próximo 11 de setiembre en el Ballroom del Radisson Hotel Montevideo,   se realizará uno de los principales salones del vino de nuestro país, en donde se podrán degustar vinos de todas las latitudes, acompañado como siempre con quesos,carnes y fiambres de primerísima calidad.
Las entradas no están a la venta aún, pero vayan reservando ese día para una noche realmente increíble junto a los vinos de todo el mundo.

Aníbal Perera – el último vuelo de Pluna desde Madrid

Aníbal Perera nació el 28 de setiembre de 1955 en el aeropuerto de Laguna del Sauce, en Maldonado. La madre del niño rompió bolsa mientras acompañaba a su esposo, que trabajaba como radio operador en esa terminal aérea. No hubo tiempo para traslados y por eso la mujer dio a luz a metros de una pista de aterrizaje, el lugar que marcaría la vida del recién nacido.

Es que 52 años después Perera comandó el último vuelo que la aerolínea estatal Pluna –ahora en bancarrota– realizó desde Madrid a Montevideo, tras la decisión de su por entonces gerente, Matías Campiani, de suprimir la frecuencia con el trayecto más largo que tenía la compañía. “Ese día marcó mi vida, y a veces prefiero ni recordarlo”, dijo el comandante de ese vuelo a El Observador, mientras se tomaba el rostro con las dos manos.

Antes de asumir, en enero de 2007, Campiani había prometido que la línea Montevideo-Madrid sería uno de los pilares de su gestión, tanto en el transporte de pasajeros como de carga. Pluna dejó de volar a Madrid en setiembre de ese año.
Pero a pesar de la suspensión del servicio, según dijo Perera, en ese momento no se imaginaba que su historia como piloto podría terminar con la quiebra de la empresa que lo acompañó desde que tenía un año (ver foto).

Casi cinco años después de suprimir la línea a Madrid, Campiani dejó la empresa y el gobierno liquidó la compañía. “Te movés entre la bronca y la incertidumbre. La impotencia es muy fuerte. Además hasta la salida de Leadgate a nosotros nadie nos decía nada y te enterabas por la prensa”, afirmó el hombre de 56 años.
Con la aerolínea fundida, donde realizó más de 13 mil horas de vuelo, Perera todavía se siente piloto. El hombre era de los funcionarios más experimentados de la empresa.

El sueldo promedio de un comandante de la aerolínea estaba entre $ 60 mil y $ 70 mil mensuales. En el mercado aeronáutico escasean los pilotos (ver nota superior), al punto que Pluna tenía en su plantilla comandantes extranjeros. Además los pilotos pierden la calificación si dejan de volar. Los encargados de manejar los aviones tienen entrenamientos periódicos y cada seis meses deben rendir pruebas físicas y psicológicas para continuar.

Ahora, tras el cierre de Pluna y firmar el lunes el pasaje al seguro de paro en las oficinas del Aeropuerto Internacional de Carrasco, Perera no sabe si quedarse en su casa, en el balneario Piriápolis, o buscar ofertas laborales para seguir volando.

“Tengo la posibilidad de pasarme al Estado y tener un trabajo ahí pero haciendo algo que no es lo mío”, dijo. Además confesó que tras el cierre de Pluna analiza la posibilidad de jubilarse. “Estoy viendo los trámites y qué posibilidades tengo (de jubilarme) porque la verdad que esto te deja con muy pocas fuerzas”, lamentó.
“En 76 años Pluna nunca mató a un pasajero. Eso nunca se recuerda y es todo por el profesionalismo de los pilotos uruguayos”, concluyó Perera

fuente elobservador.com.uy